Clínica de fisioterapia Aquiles lleva años tratando la sintomatología de la hernia discal L5 – S1.

De forma genérica hay que decir que una hernia discal se produce por una presión mantenida en el tiempo sobre el disco debido a factores posturales (estar sentado mucho tiempo), o factores estructurales como puede ser una mala alineación de las curvaturas vertebrales (pérdida de lordosis en la curvatura lumbar).

Estas presiones mantenidas en el tiempo deshidratan el disco y hacen que su anillo fibroso vaya deteriorándose de forma progresiva, favoreciendo que una presión puntual intensa como la que se realiza al levantar un objeto pesado y aún más si esto se hace en una mala postura, acabe por provocar una hernia discal.

La hernia también puede ser el resultado de una contracción intensa e involuntaria de los músculos que controlan la posición de la vértebra provocada por la alteración o disfunción de un órgano o una víscera.

SÍNTOMAS

En fases Incipientes ( protusión discal ) puede no provocar síntomas o que estos se manifiesten únicamente en la zona lumbar, pero en fases más avanzadas donde la hernia discal comprime la raíz nerviosa, el dolor podrá irradiarse a lo largo de la pierna, con una intensidad variable.(CIATICA)

Cuanto más grave es la hernia más probabilidad hay de que el dolor llegue más abajo de la rodilla, llegando hasta el pie, y pudiendo afectar a la sensibilidad, a la pérdida de reflejos, pérdida de fuerza (el paciente será incapaz de andar de puntillas o talones ).

Es importante remarcar que la intensidad del dolor no siempre se corresponde con una hernia más grave. Incluso se da la paradoja de que una persona puede tener fuerte dolor lumbar y no existir ninguna hernia, y a la vez pueda haber personas con una hernia discal lumbar y estar completamente asintomática, muchos estudios avalan esta circunstancia, se considera que más de un 30 % de personas que no tienen ningún síntoma sin embargo tienen una protrusión o hernia discal.

¿LOS FACTORES POSTURALES SON LOS ÚNICOS CAUSANTES DE LA HERNIA DISCAL?

Hay otro factor que a menudo no se tienen en cuenta, que es la disfunción de algún órgano o víscera que provoca una tensión o contractura refleja (involuntaria e inconsciente) de una serie de músculos, lo cual provoca un auto aplastamiento del disco.

Este hecho es de especial relevancia en la hernia discal, porque esta presión mantenida por un mal funcionamiento de un órgano o víscera se produce 24 horas al día , aunque estemos bien sentados, andemos, hagamos ejercicio o estemos durmiendo (la presencia o no de estas disfunciones viscerales es la que determina la presión constante sobre el disco y la generación de dolor)

Es importante remarcar que el paciente no va ser consciente de esta disfunción visceral, ya que en muchos casos el primer síntoma de esta disfunción es el problema de espalda, y por tanto el paciente achacará todos sus problemas a las posturas, al ejercicio, a la edad o simplemente se encogerá de hombros cuando se pregunte a sí mismo por el origen de su hernia discal.

¿QUÉ DISFUNCIONES VISCERALES FACILITAN LA HERNIA DISCAL L5-S1 CENTRAL?

En el caso de la hernia discal central L5-S1 se combinan dos tipos de alteraciones funcionales;

EL ESTRÉS DIARIO: repercute en la presión del lado izquierdo del disco, por el mal funcionamiento renal y esta disfunción renal repercute en el espasmo de la musculatura lumbar izquierda.

Este estrés a veces, tiene un matiz especial como es el sentirse desbordado por una situación familiar o laboral, excesivamente presionado por unas circunstancias que el paciente es incapaz de soportar o de abordar.

Esta presión del disco en el lado izquierdo por estrés, se combina con una presión del disco en el lado derecho que puede ser debida a la disfunción del útero y del sistema ginecológico en el caso de la mujer, y por la próstata en el caso del hombre.

Ambos órganos se pueden alterar por la alimentación, por el estrés de vida, por el sedentarismo y por componentes emocionales que alteran el funcionamiento de la próstata o del sistema ginecológico de la mujer.

Ambas disfunciones acaban repercutiendo sobre el quinto disco; la primera (riñón) presionando sobre el lado izquierdo y el segundo tipo de disfunción (útero-próstata) presionando sobre el lado derecho, provocando un aplastamiento global del disco y que el núcleo pulposo se tienda a herniar de forma posterior.

Por tanto, el abordaje complicado de esta hernia, deberá ser amplío y nunca ceñirse únicamente a la farmacología, sino que un tratamiento fisioterapéutico a base de masaje y estiramiento de los músculos contracturados, potenciación de los debilitados, incluso si es posible la manipulación osteopática de la zona lumbar y pelvis, pero en mayoría de los casos deberá unirse a un tratamiento de este componente visceral mencionado.

Por eso habrá que combinar un tratamiento de plantas medicinales para el riñón y otro tratamiento para el útero o la próstata, empezando por uno u otro en función de si el dolor es más predominante en la izquierda o la derecha.