La tendinitis es la inflamación de un tendón, la estructura fibrosa que une el músculo con el hueso. Esta inflamación puede ir acompañada de una hinchazón del tendón, siendo la TENDINITIS DE QUERVAIN una causa muy frecuente de consulta en FISIOTERAPIA AQUILES.

La tendinitis suele ser una patología crónica que, DE NO TRATARSE, tiene una alta tasa de reincidencia una vez que se produce en el paciente y que provoca dolor y aumento de sensibilidad alrededor de la articulación.

El principal motivo por el que surge es como consecuencia de una sobrecarga muscular o por una lesión. Sin embargo, también puede producirse debido al desarrollo de otra patología o por la edad, ya que con el envejecimiento los tendones van perdiendo elasticidad y se puede producir la degeneración del tendón.

Las tendinitis se pueden producir en cualquier tendón que haya en el cuerpo humano. Las áreas más comunes en las que se suele producir son los hombros, los talones, los codos y las muñecas, entre otras.

Generalmente se produce en adultos jóvenes como consecuencia de un esfuerzo repetitivo (a menudo realizado en una mala postura) o por una sobrecarga en alguna zona del cuerpo. En los últimos años la prevalencia de la tendinitis ha aumentado debido a que se realizan más actividades deportivas de esfuerzo. Esto causa que algunos músculos se fortalezcan más que otros y desemboquen en que los tendones se debiliten. Esta patología también es muy frecuente en determinados trabajos en los que se empleen movimientos repetitivos y de fuerza.

Existen además situaciones que pueden predisponer a que aparezca la tendinitis. Estos son los traumatismos pequeños que se repiten con frecuencia e intensidad o ejercicios y movimientos bruscos que no se ejecutan con frecuencia. Todo esto puede provocar que se desencadenen lesiones que predispongan a las tendinitis.

Entre las principales patologías que pueden causar esta afección destaca la diabetes de tipo 1 y 2 y la artritis reumatoide.

La presión de algunos tipos de calzado puede agravar algunos tipos de tendinitis como la aquílea.

• Dolor y sensibilidad en la movilización del tendón. Estos síntomas se agudizan en las zonas cercanas a las articulaciones.

• La intensificación e incremento del malestar y el dolor con el movimiento o la realización de alguna actividad.

• Dolor durante la noche.

No curar bien una tendinitis puede llevar a que se produzcan problemas a largo plazo. Si la inflamación se prolonga durante mucho tiempo aumenta el riesgo de lesiones y de posibles rupturas, en FISIOTERAPIA AQUILES establecemos un protocolo de actuación encaminado a la recuperación absoluta de esta lesión.
Además, si no se sigue el tratamiento y las recomendaciones del fisioterapeuta, los síntomas de la tendinitis pueden reaparecer.