El latigazo cervical es un mecanismo de transferencia de energía al cuello, por aceleración o deceleración brusca, que puede ser resultado de un impacto trasero o lateral. Especialmente, estas acciones vienen de accidentes o colisiones que ocurren de vehículos a motor, pero también ocurren en otras ocasiones, como zambullidas, etc… La transferencia de energía puede provocar lesiones óseas o heridas de los tejidos blandos (como un esguince cervical), que a su vez pueden implicar una gran variedad de manifestaciones clínicas, es decir, trastornos asociados al latigazo cervical. Esto es una de las diferencias entre un latigazo cervical y un esguince cervical, que explicaremos a continuación.

La expresión latigazo cervical, NO ES UNA LESIÓN, sino que se remite a un mecanismo causal. Más concretamente, «Un mecanismo de ernegía al cuello (Krämer, 1986)», que en absoluto conforma un diagnóstico. La definición no dice ni mucho menos que la afectación sea exclusiva de partes blandas. Por el contrario, advierte, con toda claridad, que puede provocar lesiones óseas. Muchas veces, las consecuencias de esta acción quedan diluidas en una etiqueta diagnóstica muy genérica, como puede ser «cervicalgia», y no puede ser así, porque ésto es un marco que hay que llenar de contenidos. La mayoría de las veces (con mucha frecuencia), se alude a la expresión «esguince cervical» sin más, pero en realidad su uso es a veces poco concreto e incluso hasta confuso.

Un esguince cervical es, por definición, una lesión muy frecuente producida por la flexo-extensión brusca del cuello, que se caracteriza por dolor, contractura muscular, sensación de vértigo y rectificación de la lordosis cervical en la radiografía. Podemos concluir con que un latigazo cervical es una acción, y un esguince cervical una consecuencia de ello.

Es preciso pluralizar las consecuencias del latigazo cervical. Si, por un parte, el mecanismo del latigazo cervical en absoluto conforma un diagnóstico, por otra parte, semánticamente, tampoco es correcto hablar de «el» latigazo cervical, en singular, articulo determinado, por lo tanto individualizador, pues sus consecuencias lesivas se definen en plural. Aún cuando, por comodidad discursiva, haya quienes quieran seguir hablando de «síndrome de latigazo cervical», han de hacerlo en plural, «los síndromes del latigazo cervical», o, utilizando, en lugar del artículo determinado, otro morfema: el articulo indeterminado: «un» «síndrome del latigazo cervical», uno de varios.

Secuelas de un Esguince Cervical:

En los últimos años han proliferado las demandas judiciales por esguinces cervicales como consecuencia de los accidentes de circulación. Sus secuelas se cronifican y permanecen de por vida, y no sólamente durante los periodos en que el afectado se encuentra en situación de incapacidad temporal por el siniestro, que es normalmente el tiempo en que las empresas aseguradoras acceden a hacerse cargo de las prestaciones derivadas del siniestro producido por las mismas.

El esguince o latigazo cervical se produce como consecuencia de una colisión entre vehículos, o por cualquier otro traumatismo que provoque un repentino movimiento de la cabeza hacia atrás, hacia delante, o ambas. Este movimiento lesiona diversas estructuras del cuello como músculos, articulaciones, incluso la lordosis cervical. Aunque se considere, normalmente, benigno, existe un número de casos muy alto a lo largo del año en España, y se convierte en una patología a tener en cuenta, sobre todo por el tiempo que requiere su curación, para erradicar sus síntomas.

El estándar o tiempo medio que la mitad de los pacientes acaba conviviendo con las molestias oscila entre 1 y 3 meses, es decir, un 50% de los pacientes convivirá con su dolor aproximadamente unos 90 días. Por otro lado, otro 40% de los afectados reducirá el tiempo máximo de su curación por debajo del estándar anteriormente mencionado, y, por tanto, sanará antes de estos límites. Sin embargo y desgraciadamente, un 10% de los siniestrados, padecerá dolores en la zona del cuello a lo largo de toda su vida.

Los expertos señalan que si en un mes y medio tras sufrir el accidente, el esguince cervical perdura o no ha desaparecido, éste es el responsable de otro tipo de lesiones de más gravedad, en la médula o en el cerebro. Pero además de los problemas físicos, el latigazo o esguince cervical puede conllevar un importante deterioro de la calidad de vida, ya que los dolores que sufren los afectados desembocan, en un gran número de casos, en importantes crisis de ansiedad que llevan, bastante frecuentemente, a cuadros depresivos, ya que el paciente no puede soportar el dolor y se encuentra desvalido al no encontrar la solución a su problema.

Tratamiento de un Esguince Cervical:

El tratamiento para un esguince cervical suele ser bastante común; antiinflamatorios, reposo y fisioterapia. Algunos expertos optan por la inmovilización del cuello del paciente a través de un collarín y por el consumo de antiinflamatorios, junto a un periodo largo de reposo y un tratamiento de fisioterapia para fortalecer muscularmente el cuello y los hombros. Si el dolor se cronifica tras un latigazo vertical, los especialistas señalan que existe la rizolisis, que es un tratamiento que consiste en quemar los nervios de la articulación afectada para evitar que transmitan el dolor.

Tratamiento Fisioterapéutico

Normalmente, después del accidente le darán un collarín (blando, semi-rígido o rígido) para sujetar o inmovilizar el cuello. El collarín en la fase aguda le puede aliviar los dolores y evitar los mareos, pero la inmovilización prolongada (más de 1 á 2 semanas) sin tratamiento fisioterapéutico puede tener graves consecuencias y causar un importante retraso en su recuperación.

Después del accidente el fisioterapeuta le ayudará a empezar a mover el cuello suavemente y a recuperar la estabilidad, cuya falta es la mayor causa de problemas.

El movimiento disminuye el dolor y consigue una cicatrización anatómica de las cápsulas y ligamentos. Esto es imprescindible para una buena coordinación y estabilidad de las cervicales. De hecho, lo ideal sería un inicio del tratamiento fisioterapéutico inmediato o poco después de haberse producido el accidente. Cuando el cuello haya recuperado su movilidad, el fisioterapeuta hará ejercicios con usted para entrenar y fortalecer la musculatura cervical, evitando una recaída de las molestias.

INDEMNIZACIÓN POR ACCIDENTES DE TRÁFICO:

Por favor, no debe olvidar que si sufre cualquier lesión originada o causada por un accidente de tráfico del cual usted no ha tenido ninguna culpa, podemos y debemos ayudarle. Póngase en contacto con nosotros llamando al 957 41 30 31 y le informaremos de los pasos a seguir con uno de los abogados más prestigiosos de CÓRDOBA.

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